Descripción
Cuatro tubos Nixie IN-12 en nogal macizo, tras un panel ahumado embutido.
Los tubos
El IN-12 es el tubo Nixie soviético más pequeño, y sus cifras son planas en lugar de curvas, así que se leen de frente. Los cuatro son existencias antiguas sin usar. Se sacan y se cambian a mano, sin soldadura, y en la caja viaja uno de repuesto.
La caja
Nogal macizo, con los tubos colocados tras un panel ahumado embutido que profundiza el naranja y mantiene la luz del día lejos del vidrio. Unos 350 g, 17 × 7 × 7 cm.
El día a día
Un sensor de movimiento deja descansar los tubos cuando la habitación está vacía, y eso es lo que convierte unos pocos años de vida útil en muchos. La temperatura y la humedad aparecen entre las horas, la retroiluminación recorre toda la gama de colores o se apaga del todo, y hay alarma si prefieres despertarte con un resplandor naranja antes que con la pantalla del móvil. Una pila de respaldo mantiene la hora durante un corte de luz.
Hecho a mano en Kiev y con garantía de doce meses: si un tubo falla dentro de ese año, el recambio es gratis.
Descripción
Cuatro tubos Nixie IN-12 en nogal macizo, tras un panel ahumado embutido.
Los tubos
El IN-12 es el tubo Nixie soviético más pequeño, y sus cifras son planas en lugar de curvas, así que se leen de frente. Los cuatro son existencias antiguas sin usar. Se sacan y se cambian a mano, sin soldadura, y en la caja viaja uno de repuesto.
La caja
Nogal macizo, con los tubos colocados tras un panel ahumado embutido que profundiza el naranja y mantiene la luz del día lejos del vidrio. Unos 350 g, 17 × 7 × 7 cm.
El día a día
Un sensor de movimiento deja descansar los tubos cuando la habitación está vacía, y eso es lo que convierte unos pocos años de vida útil en muchos. La temperatura y la humedad aparecen entre las horas, la retroiluminación recorre toda la gama de colores o se apaga del todo, y hay alarma si prefieres despertarte con un resplandor naranja antes que con la pantalla del móvil. Una pila de respaldo mantiene la hora durante un corte de luz.
Hecho a mano en Kiev y con garantía de doce meses: si un tubo falla dentro de ese año, el recambio es gratis.